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La actitud budista respeto a la vida animal

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“Si creemos que los animales fueron creados para alimentar a los hombres, entonces podriamos decir tambien que los hombres fueron creados para alimentar a los animales, ya que algunos animales comen carne humana”.

 

Se dice que los animales son conscientes sólo del presente, que viven sin ninguna preocupación por el pasado o el futuro. Parecen no tener idea del futuro, al igual que los niños pequeños, que viven solo el presente hasta que sus facultades de memoria e imaginación se desarrollan.

Los hombres poseen la facultad del razonamiento. La diferencia entre los hombres y los animales se ensancha en la medida en que el hombre desarrolla su facultad de razonar y actuar en consecuencia. Los budistas dicen que los animales no sólo poseen un poder instintivo, sino también que, en menor medida, poseen poder de pensamiento.

En algunos aspectos, los animales son superiores a los hombres. Los perros tienen un sentido más agudo de la audición, los insectos del olfato, los halcones son más rápidos, las águilas pueden ver hasta una distancia mayor. Sin duda, los hombres somos más sabios, pero tenemos mucho que aprender de las hormigas y las abejas y en gran medida de todos los animales. Tan sólo hay algo más elevado que los hombres poseemos respecto a los animales: el potencial del desarrollo espiritual.

El budismo no puede aceptar que los animales fueran creados por alguien sólo para alimentar a los hombres y para ser utilizados por ellos. Si los animales fueron creados para los hombres, entonces podría ser que también los hombres fueran creados para los animales, ya que  algunos animales comen carne humana.

A los budistas se les anima a amar a todos los seres vivos y no restringir el  amor sólo hacia los seres humanos. Se debe practicar la bondad amorosa hacia todos los seres vivos. El consejo de Buda es que no es correcto que nosotros  arrebatemos  la vida de cualquier ser vivo, ya que cada ser vivo tiene derecho a existir. Los animales también tienen miedo y dolor como los seres humanos. Es un error quitarles la vida. No hay que abusar de nuestra inteligencia y de nuestra fuerza para destruir a los animales a pesar de que a veces puedan representar una molestia para nosotros. Los animales necesitan nuestro reconocimiento, cada ser vivo aporta su granito de arena para mantener el equilibrio de este mundo. No debemos deshacernos de ellos, es injusto que les privemos del derecho a la vida.

En su Manual de la razón, Runas D. dijo:

"Difícilmente podemos hablar de moral con relación a todas las criaturas cuando devoramos sistemáticamente su carne, ya sea a la barbacoa o cruda. Hay hombres y mujeres que aman a sus caballos, perros, gatos, etc. Sin embargo, esas mismas personas son capaces de cazar  a un ciervo o matar a un ternero degolládolo y  beber su sangre de forma inmediata, hacer  embutidos o sencillamente  comer su  carne. ¿Y quién puede decir que el caballo al que amamos es más noble que un ciervo? Tambien, hay personas que comen gatos, perros, caballos y  utilizan a la vaca como animal de trabajo ".

Hay personas que lloran por un pequeño pájaro o pez de colores que acaba de morir, mientras que otros recorren largas distancias para capturar peces y comerlos después. Otros cazan  aves para alimentarse o por el mero placer de disparar. Algunos se adentran en la profundidad de la selva para dar caza a animales como un juego, mientras que otros se gastan mucho dinero para mantener a esos mismos animales en casa, como mascotas.

Algunos tienen ranas para predecir el tiempo, otros les cortan las ancas, las fríen y se las comen. Algunos sienten compasión hacia las aves enjauladas, mientras que otros se las comen como desayuno. Todo esto es muy confuso.

Un pensamiento común destaca por encima de todo: en este  mundo donde el hombre tiene asociaciones con fines lucrativos en relación a los animales, apenas tiene tiempo para reflexionar sobre su  moral respecto a los animales.

Todas las religiones nos aconseja amar a nuestro prójimo. Algunas incluso nos enseñan a amarlos  más si éstos pertenecen a nuestra misma religión. Pero el budismo tiene una enseñanza superior, nos enseña a mostrar el mismo cuidado y  compasión por todas y cada una de las criaturas del universo, porque la destrucción de cualquier criatura representa una perturbación del orden universal.

Buda fue muy claro en sus enseñanzas en contra de cualquier forma de crueldad hacia todo ser vivo. Un día, Buda vio a un hombre que se preparaba para hacer un sacrificio animal. Al preguntársele por qué iba a matar a animales inocentes, el hombre contestó que era porque quería complacer a los dioses. Buda entonces se ofreció como sacrificio, diciendo que si la vida de un animal complacía a los dioses entonces la vida de un ser humano, considerada más valiosa, complacería a los dioses aún más.

La crueldad del hombre hacia los animales es otra expresión de su avaricia sin control. Hoy en día, la destrucción de los animales y el privarles de sus derechos naturales, es una manera que tenemos de  utilizar el medio ambiente para nuestra conveniencia. Pero ya estamos empezando a pagar un alto  precio por este acto egoísta y cruel. Nuestro medio ambiente está amenazado, y si no tomamos medidas severas para la supervivencia de todas las criaturas, nuestra propia existencia en esta tierra no estará  garantizada.

Es cierto que la existencia de ciertas especies puede representar una amenaza para la existencia humana, pero debemos tener en cuenta que el ser humano es la mayor amenaza de todo ser viviente en la tierra y en el aire, mientras que la existencia de otras criaturas lo es sólo para algunos seres vivos y en determinadas circunstancias.

Puesto que cada criatura aporta algo para el mantenimiento del planeta y la atmósfera, su destrucción no es la solución para superar las alteraciones existentes. Hay que tomar otras medidas para mantener el equilibrio de la naturaleza.

Karunananda Bhikkhu