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Consejos para adoptar

ANTES DE ADOPTAR

Informarse:

¿Qué tipo de perro se puede adaptar mejor a mi vida cotidiana? Cada raza tiene sus características de personalidad.

Por ejemplo, los perros cazadores suelen ser nerviosos y necesitan pasear bastante como los cocker, los bretones y los pointer, los galgos y los podencos suelen ser muy tranquilos, hogareños, asustadizos y suelen escaparse así que es mejor llevarlos atados.
Los perros tipo pastor son muy inteligentes, no se alejan de sus dueños, los pastores alemanes son vigilantes, los collie son ladradores…

Generalmente, el mejor perro es aquel que no se ha ideado anteriormente, es mejor no tener una idea fija respecto a él ( la raza o el tamaño )… lo mejor es dejarse aconsejar por una persona entendida que diga cuál es el perro que mejor se adaptaría a nuestra forma de vida.

Dejarse aconsejar: por una persona experta, o por la persona de la protectora que conoce el carácter de los perros y sabe cuál es cariñoso, guardián, juguetón , nervioso, tranquilo… y de esta manera se pueden evitar muchos problemas de convivencia.

Es importante :
- Identificar el animal con chip para demostrar que eres su dueño y ayudar en caso de búsqueda por pérdida
- Ponerles una chapa con el teléfono fijo y móvil por si se pierde, pues en el caso de que lo encuentre una persona puede contactar directamente contigo para irlo a buscar, es más rápido, mientras que con el chip tienen que llevar al perro al veterinario, leer el micro-chip, llamar a información, etc…
- Esterilizar para evitar que crien pues hay demasiados animales para tan pocos amos responsables, y cada cachorro que se da priva de una segunda oportunidad a uno que está en una jaula
- Pensar y ser consciente de que nadie obliga a nadie a tener un animal y que cuando se adquiere es un ser vivo : hay que cuidarlo, alimentarlo y envejece. Es para toda la vida y eso requiere dinero y tiempo. Hay que pensar de antemano que se hará cuando vengan las vacaciones, quién puede quedárselo si nos ocurre algo, etc...
- Saber que los cuidados básicos que necesitan son:
-Tener un recipiente siempre lleno de agua limpia
-Darles de comer una o dos veces al día, en cachorros suelen ser 3 veces
-Cepillar el pelo largo para evitar nudos
-Desparasitarlo de parásitos externos (pulgas, garrapatas que pueden provocar enfermedades)
- Desparasitarlo de parásitos internos (gusanos)
- Darles cariño y jugar
- Un lugar donde cobijarse si llueve y una manta si hace frío en caso de que se tenga en el jardín o terraza
- Pasearlos y sacarles de 2 a 3 veces al día.

 

LOS PRIMEROS MESES DE LA ADOPCIÓN.


Los primeros meses siempre son difíciles porque existe un periodo de adaptación tanto del perro hacia el nuevo hogar como del dueño (y su familia) hacia el perro. El perro tiene que entender qué se espera de él, qué tiene que hacer... y el dueño tiene que adaptarse a los cuidados del animal y a los paseos.

Cachorro que no ha convivido con nadie más:
Como no tiene una experiencia anterior se suele mostrar alegre con ganas de jugar, es curioso y nervioso.
Hay que educarle y enseñarle lo que está bien y lo que está mal. Durante el periodo en que los dientes aparecen suele tener la necesidad de morder cosas (como los niños que se ponen los juguetes en la boca) : hay que buscarle juguetes, huesos, papeles de periódico para que rompa y se desfoge...
Necesitan hacer mucho ejercicio como por ejemplo : jugar con una pelota, un cuarto de hora jugando con otro perro equivale a una hora corriendo pues se mueven de mil maneras diferentes y se cansan más, hacer "footing" con el perro...si se cansan luego no estropean cosas

Perro adulto o cachorro de unos meses que ha sido abandonado:
como tiene una experiencia anterior se ha formado el carácter y la adaptación suele durar más pues es más inseguro y desconfia más de la gente. Con el perro adulto existe la ventaja de que la mayoría no suelen hacer sus "cosas" dentro de casa, no destrozan nada y suelen ser más tranquilos.
Hay que entender que al principio el animal no sabe qué pasa, si va a ser para siempre o va a ser abandonado otra vez, si puede confiar o no… El perro se siente muy inseguro y miedoso y observa. Hay que actuar para que su seguridad aumente. Para él es importante (además del cariño y los cuidados de cada día) saber quién es el “líder de la manada” y hay que mostrarle que su líder es su dueño y por lo tanto tiene que obedecerle, esto le da seguridad.

En los dos casos tanto si es cachorro como adulto :
Es importante, sobretodo los primeros días, seguir una rutina, el saber lo que toca en cada momento del día, la hora del paseo, la hora de la comida, luego jugar, un momento para los mimos… (aunque no se siga al pie de la letra no pasa nada) , el saber qué vendrá luego, el saber que tiene un momento de paseo, un momento de jugar… le da mucha seguridad.

Está bien hablarles y explicarles lo que se va a hacer, donde está, quien hay en la casa… al mismo tiempo que se le hace una caricia …aunque no entiendan las palabras y lo que se está diciendo captan la intención y sabe que se le está cuidando, esto aumenta su confianza y su seguridad.

EDUCARLES:

Para facilitar la educación, hay que hablar lenguajes que el perro pueda entender:
- Los premios para fortalecer las conductas que nos interesan,
- El castigo para evitar las conductas que no queremos que nos repita,
- El lenguaje perruno de los signos donde el líder de la manada muestra el poderío a sus seguidores
- Los gestos , exagerar los gestos como en un teatro suele funcionar tanto para mostrar alegría como para mostrar un enfado
- Y el tono de voz, sobretodo es importante un tono de voz grave y seco y autoritario para dar una orden , NO, ¡MUY MAL!

Mostrarle lo que está bien (muy bien, hacerle mimos y darle una galletita) y lo que está mal (con un NO rotundo y con un tono de voz grave) para que no lo repita.

Es importante enseñarles que se sienten, que den la pata, que se estiren… para que así aprendan a obedecer, y cuando hace algo bien se le da un premio.

El premio: Una galletita o un trozo de galleta suele ser lo mejor como premio ya que al principio se tienen que llevar en los bolsillos para premiarle siempre que haga algo bien porque tiene que llegar a relacionar que eso que ha hecho va seguido de una galleta para que lo repita. Luego, cuando ya lo ha aprendido, se va retirando el premio poco a poco.

Hay que tener mucha paciencia para enseñarles a hacer los “pis” y otras “cosas” fuera de casa. Lo más importante es que cada vez que lo hace en la calle hay que darle un premio-galleta y hacerle muchas fiestas ,¡qué bien que lo has hecho! , ¡qué guapo! …También ayuda mucho pasear con otros perros pues los perros mayores enseñan a los cachorros qué hay que hacer.

El castigo: tiene que ser real, es decir, no vale regañarle si lo que busca es llamar la atención, pues aunque lo castigamos habrá conseguido lo que quería (similar a con los niños), por lo tanto hay que buscar alternativas donde realmente se sienta frustrado. En algunos casos en que el perro hace “pis” en casa porque se le ha dejado solo, lo mejor suele ser ignorarlo, es decir, cuando se entra en casa y vemos que ha hecho un “pis” limpiarlo y no mirarlo ni siquiera a la cara, si el perro viene para pedir caricias, apartarlo con un gesto sin inmutarse, esto suele ser un castigo mucho más poderoso que gritar y regañarle.

Si el perro ladra cuando se queda solo, existen unos collares que cada vez que ladra deja un líquido (tipo zumo de limón) y como no le gusta acaba por no ladrar. El collar es caro, si no está al alcance económicamente se puede consultar a un adiestrador o por internet.

Mostrarles las “heces” y regañarles severamente puede provocar confusiones en el perro pues puede interpretar que no puede defecar por lo que cuando lo haga puede comérsela para evitar el enfado. Por lo tanto es mucho más efectivo y seguro enseñarle con premios que con castigos.

Hay que averiguar si el carácter del perro adoptado es sumiso o no pues dependiendo de esto hay que mostrarse mucho más autoritario o no. Mostrar que el dueño es el líder es salir de casa primero que el perro, y al entrar lo mismo, darle la comida en un plato y cuando el perro ha terminado sacarle el plato y esconderlo para que entienda que el dueño tiene el poder de la comida. Comer primero el dueño y luego el perro.

Las hembras:
Suelen ser más tranquilas que los machos, son más de sus dueños y no suelen irse de su lado (excepto algunas razas).
El celo suele durar unas 3 semanas, pueden montar a tu perra en un momento o en 20 minutos interminables y nunca hay que separarles pues la hembra se desgarraría. No hay que hacerla criar pues hay demasiados perros (superpoblación) en las protectoras que necesitan una segunda oportunidad.
Cuando tiene el celo hay que ponerle “braguitas” con un salva-slips o compresa para no ensuciar (si se deja), es mejor no ir a parques donde hay perros machos pues puedes encontrarte con problemas, si aparecen dos machos pueden pelearse entre ellos y terminar recibiendo tu perra, hacer los paseos más cortos, no puede jugar con otros perros y no entiende por qué… y ya cuando por fin se ha terminado el celo… empieza el embarazo psicológico.

Lo natural para la perra seria criar cada vez que tiene el celo y esto es imposible. Con la falta de la crianza la perra siente que le pasa algo, que le falta algo, sus hormonas mandan, no sabe qué pasa pero se entristece, le sube la leche a las mamas pudiendo ocasionar más adelante tumores mamarios…

La mejor opción tanto para la perra como para su dueño es esterilizarla. El único inconveniente es que suelen tener más hambre y tienden a engordarse. Se puede controlar con un pienso bajo en calorías y con más fibra.

El precio de la esterilización varia según el peso de la hembra y la clínica veterinaria.

En Barcelona, la Facultad de Veterinaria de Bellaterra hacen esterilizaciones y todo tipo de operaciones a un coste bastante más inferior que los centros veterinarios para poder practicar los estudiantes bajo la tutela de un profesional. Preguntar si en otras provincias también se hace.

Los machos:
Suelen ser más nerviosos, juguetones y les dura más tiempo las ganas de jugar e investigar, van más a su “rollo” pero con la edad suelen tranquilizarse.
El problema principal de los machos es que pueden escaparse si huelen una perra en celo, entonces es conveniente castrarlos.